Flor
Conocimos a Almu a través de las redes sociales. Su estilo de trabajo nos convenció para embarcarnos en esta aventura. A lo largo de todo el tiempo que nos llevó organizar la boda, ella se convirtió en una más, proporcionándonos mil ideas e implicándose más como una amiga que como una simple fotógrafa.
Con ella y sus compañeros vivimos momentos maravillosos y muy especiales paseando por Oporto, comiendo francesiñas, cantando en el karaoke o compartiendo una copa hasta altas horas de la madrugada.
Hoy, un año más tarde la gente nos sigue felicitando por las fotos de nuestra boda. Con todo ello sólo decir que no nos equivocamos en esta gran decisión y que seguiremos contando con ella para futuros momentos especiales.